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jueves, 23 de abril de 2009

La elección del ramo


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¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir el ramo de novias? Aquí os dejo algunos puntos que os pueden servir como referencia. No está de más conocerlos incluso aunque tengáis pensado encargarle el ramo a un diseñador floral. Éste sabrá perfectamente lo que debe hacer, pero siempre es importante que nosotros también tengamos información para saber de lo que nos están hablando y aportar nuestro punto de vista.

1. Nuestro color de piel y de pelo. Así, los ramos que más les pegan a las chicas morenas o con el pelo castaño oscuro son los de colores fuertes; en el caso de las rubias, lo mejor son los tonos pastel y el blanco. ¿Y las pelirrojas? En ese caso, por ejemplo unas rosas naranjas serían perfectas, siempre un color vivo. Ah, y si tienes los ojos azules, un ramo de flores de tonalidades azules puede ser perfecto.

2. Nuestra altura. Si eres alta, los ramos voluminosos, por ejemplo en cascada, quedan preciosos. Pero si eres más bien bajita, ni se te ocurra optar por ese tipo, ya que te taparía demasiado. Es mucho más recomendable un bouquet más recogido, redondeado y con flores pequeñas.

3. Nuestro carácter. Como ocurre con el vestido, el estilo del ramo dependerá de si te gusta arriesgar o prefieres ir más bien a lo seguro. Cuanto más extrovertida seas, mejor pueden ir contigo un ramo original y llamativo.

4. Nuestro vestido. Si es clásico, con velo y cola, mejor un ramo con cierto volumen y caída. También dependerá del color del vestido, aunque el crudo (el más habitual) te irá bien con cualquier flor.

5. Que sea un ramo cómodo de llevar. Al fin y al cabo tendrás que ir con él de un lado a otro y saldrá en muchas de las fotos. El más cómodo, lógicamente, es el bouquet redondo, el clásico. De todas maneras, normalmente en la floristería te pueden dar instrucciones para llevarlo y que no sea un incordio.

6. El estilo de la boda. Si es clásica, con las rosas siempre acertarás; y los colores suaves siempre quedan elegantes. Si es moderna, puedes utilizar desde orquídeas blancas en cascada hasta las rosas, pero con unos tonos más atrevidos (por ejemplo, una combinación de rosas naranjas y rosas verdes).

*La fotografía del ramo es del sitio web novias y ramos.

martes, 31 de marzo de 2009

El ramo de novia


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Elegir bien el ramo de novia es fundamental, ya que se trata del complemento más importante del vestido: es el más vistoso y lo lucirás a lo largo de todo el día. Por ello, yo te recomendaría acudir a un profesional del diseño floral con una foto de tu vestido. Él te hará un diseño y presupuesto que comentará contigo.

Te puedes ver tentada a elegir de manera previa un ramo que has visto en una revista o en internet, pero lo mejor, como te digo, es acudir a un diseñador floral: te verá a ti y el modelo de vestido, y él sabrá el ramo que mejor te va (eso sí, tú tienes la última palabra, ni el diseñador floral, ni tu madre, ni tu hermana, ni tu suegra… porque nadie te conoce mejor que tú misma).

La armonía entre el vestido de novia y el ramo es importante, así como entre el ramo y el resto de ornamentaciones florales (desde los alfileres del novio y del padrino hasta los centros de las mesas o la decoración del altar de la boda civil o religiosa). No quiero decir con esto que tengan que ser iguales, pero hay que intentar no elegir muchos tipos de flores y colores. Y cuidado con que las flores elegidas para el ramo tengan demasiado polen: podrían manchar el vestido.

Otro pequeño consejo: cuando te hagan la prueba de maquillaje, descríbele al/a la profesional cómo va a ser tu ramo (si no te haces prueba, coméntale en cualquier caso cómo va a ser el ramo con antelación). Debe saber qué colores no deben faltarle en el estuche de maquillaje cuando vaya a prepararte para el gran día. Los labios normalmente irán acorde con el ramo.

Y una vez te lleven, el día de la boda, el ramo de novia, ¿cómo lo conservamos? Lo mejor para mantenerlo fresco es meterlo en una habitación fresca y con poca luz.

*En la imagen, ramo diseñado por Nacho Bergara, en Zaragoza. Precio: 120 euros.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Consejos para leer en público en una boda

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Aunque sea difícil conseguirlo, intentad estar lo más tranquilos posible si tenéis que leer un texto en una boda, ya seáis los novios o familiares/amigos. Ya sé que es complicado porque ese día se siente mucha emoción y porque, al fin y al cabo, hablar en público no resulta fácil si no estás acostumbrado a ello. Por eso quiero dejaros aquí algunas pautas y consejos que quizás os ayuden a hacerlo lo mejor posible.

1. Lo primero y principal es que utilicéis un lenguaje sencillo y muy claro. Pensad en un vocabulario que pueda entender sin problemas la mayoría de vuestra audiencia. No sirve de nada adornar demasiado vuestro discurso con palabras rebuscadas si no os van a comprender.

2. Hablad alto y claro, despacio, vocalizando lo mejor posible. Así nuestro mensaje llegará a todos. Que no os importe ir un poco más lento de lo normal (sin exagerar, claro): vosotros os sentiréis más seguros y, por tanto, más tranquilos. Lo importante es que vuestro mensaje llegue a todos, que entiendan lo que estáis diciendo/leyendo.

3. Haced, de vez en cuando, pequeñas pausas para que los invitados puedan seguir bien vuestro discurso. De hecho, si no os habéis aprendido de memoria el texto, es importante levantar la mirada en algunas partes de la lectura y mirar, en cada ocasión, hacia distintas zonas de la sala. Así, al hacerles partícipes con vuestra mirada, los invitados se sentirán parte del discurso y prestarán más atención.

4. El texto no debería ser excesivamente largo. Hay que evitar que los oyentes se cansen. Es casi mejor que se queden con ganas de más.

5. Un pequeño truco que os puede venir muy bien: coged una grabadora y colocaos delante de un espejo (si tenéis una videocámara, mejor que mejor). Ensayad la lectura del texto. Os iréis dando cuenta de los fallos que cometéis: de qué partes os cuestan más y debéis pulir; si hay reiteraciones, también os percataréis de ello; la pronunciación y el énfasis que debéis dar a cada parte de la lectura estarán mucho más claros para vosotros…
Vigilad vuestros gestos y movimientos: ni hay que ser muy planos en la lectura ni tampoco pasarse (de hecho, probablemente sea peor cometer el segundo fallo que el primero).

6. Por último, y no menos importante, imaginad que estáis hablando ante un grupo de amigos. De hecho, en una boda normalmente vuestra audiencia estará compuesta de familiares y amigos. Quizás haya gente a la que no conozcáis (sobre todo si no sois los novios), pero los conocidos os arroparán y apoyarán. Así que adiós al miedo escénico.

martes, 18 de noviembre de 2008

Consejos para el gran día (I)




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Hay muchos consejos que os puedo dar para el gran día de vuestra boda. En diferentes entregas os iré poniendo algunos de los que yo tuve en cuenta y otros que debería haber contemplado...

MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA

1. Imprimid fotos de peinados y maquillajes que os gusten. Debéis tener claro lo que os gusta y lo que no a la hora de presentaros ante el peluquero y el maquillador. Echad un vistazo por internet o en revistas para localizar fotos de lo que os gustaría ver en vosotras y presentádselas a los artistas que os peinarán y maquillarán. Aunque al final no sea eso exactamente lo que os hagáis, es un buen comienzo para que ellos entiendan por dónde vais.

2. Elección de peluquería y centro de estética.
Si os casáis en vuestra ciudad, lo tendréis fácil para elegir a un peluquero y a un maquillador de confianza, que ya os conozca y sepa lo que os conviene y lo que no. Ahí tenéis mucho ganado. Las que se casen fuera, ya saben, pueden preguntar a gente de esa ciudad y, a una malas, entrar en alguno de los foros de boda para pedir consejo. Algunos incluso te ofrecen sus servicios a domicilio, lo que supone bastante alivio: evitas las inclemencias meteorológicas (si las hubiera) y ganas tiempo. Además, los puedes contratar para peinar o maquillar también a algunos de tus familiares en un momento dado (eso sí, el cuartel general no debe ser tu habitación, necesitarás bastante espacio ese día).

3. Pruebas de maquillaje y peluquería.
Os recomiendo que os hagáis las pruebas previas pertinentes. Ya lo sé, ya lo sé, que las cobran a precio de oro normalmente, pero es un día demasiado señalado como para no ir peinada y maquillada como una quiere. Si en la prueba de maquillaje os veis demasiado raras, quizás ése no sea el maquillaje. Y si no soléis maquillaros, lo natural os irá mucho mejor. A veces, menos es más. Eso no quita que tengáis capas y capas de maquillaje, antiojeras y todo lo que haga falta (para el reportaje de fotos lo necesitaréis), pero también es importante que no se note. Ya sabéis, naturalidad. Hay lugares (en algunos Corte Inglés, por ejemplo) donde os harán la prueba de manera gratuita. Informaos bien.


4. Horario para la peluquería y el maquillaje.
Es preferible que acudáis pronto. Es un día en el que probablemente os pondréis un poco nervios@s, así que es importante que al menos el horario no sea un problema. Ah, y algo importante: si el peluquero es de vuestra confianza, mejor que mejor. En mi caso, aunque me peinó muy bien, era la primera vez que iba a esa peluquería y, a pesar de tener hora a las 12, no se puso conmigo hasta las 13:30 horas... Así que apenas tuve tiempo para comer 1/4 de sándwich (en realidad, tampoco podía tragar mucho más). Ah, y siempre la peluquería antes que el maquillaje, claro.